El desempeño de una actividad creativa como el cine debe ser saludable y compatible con la vida dentro y fuera del trabajo, como cualquier otro desempeño profesional. Sin embargo, se hace necesario plantear una reflexión profunda sobre este tema. La salud física y mental en las producciones, los cuidados dentro de los equipos de trabajo o la conciliación con la vida personal son aspectos esenciales en este sentido. En ocasiones, la precariedad de la producción de cine documental es incompatible con una estabilidad vital y económica, forzando a muchos profesionales a buscarse otros medios de vida. Todos estos factores y otros más pueden desembocar en el abandono de proyectos cinematográficos y en una cierta frustración. En ese capítulo profundizamos sobre el irrenunciable bienestar de los cineastas.
En este capítulo, los directores Lea Glob, Iván Guarnizo y otros cineastas analizan las realidades de sostener una carrera en el documental, desde equilibrar la salud mental, la crianza y la prevención del agotamiento hasta ganarse la vida a través de la dirección, la producción, la docencia u otras actividades. También comparten experiencias con proyectos abandonados, lo que aprendieron de ellos y los retos de construir una práctica cinematográfica viable.