El diseño sonoro de un film documental debe estar sugerido desde las primeras fases de escritura, apoyado de alguna manera en el guion. Las múltiples posibilidades estéticas del sonido -la música, ambientación sonora, la palabra o el silencio- enriquecen expresivamente la obra. Pero como el resto de aportaciones técnicas en el cine de lo real, el rodaje es sobre todo un espacio para la creación y el hallazgo.
En este capítulo, los directores Nicolas Philibert, Emilio Fonseca y Messaline Revardy hablan sobre el papel del sonido en el cine documental. Exploran cómo construyen el universo sonoro de una película, desde la elección de micrófonos y técnicas de grabación hasta el trabajo con diseñadores de sonido y la colaboración durante el proceso creativo, así como los retos de grabar sonido cuando se trabaja en solitario.