El proceso de creación de un documental comienza con la identificación de una idea poderosa que resuena con el cineasta. Esta idea singular se reconoce por su capacidad de provocar una respuesta emocional y un impacto significativo en el autor. La película surge de una variedad de fuentes: una persona, un acontecimiento, un hallazgo o una reflexión. La motivación para transformar esta idea en una película puede ser personal, creativa o política, impulsando al cineasta a compartir su visión única del mundo con los espectadores.En este capítulo, directores como Nicolas Philibert y María Elorza analizan cómo los documentales nacen de una idea poderosa que resuena emocionalmente con el cineasta. Exploran las distintas fuentes de las que surgen las ideas, ya sea una persona, un acontecimiento, un descubrimiento o una reflexión, y las motivaciones personales, creativas o políticas que llevan a los cineastas a transformar estas ideas en películas y compartir su visión con el público.