Todo documental es una investigación, un viaje en el que exploramos un lugar desconocido, geográfico y/o humano, en el que hay que sumergirse para encontrar la mejor manera de contar esa historia. En este punto, el cineasta se abre al mundo real para acercarse a las personas con las que trabajará en su película, en quienes reconocerá a los personajes de la historia. Al mismo tiempo, inicia un estudio exhaustivo del tema a desarrollar y la búsqueda de referencias estéticas para encontrar una mirada única y coherente.
En este capítulo, el mentor Mikael Opstrup, la cineasta Lynne Sachs y otros exploran las primeras etapas de la creación documental. Analizan cómo reconocer los personajes y espacios que darán vida a una película, el papel de la investigación en la definición tanto del contenido como de las decisiones estéticas, y cómo el punto de vista del cineasta se desarrolla y evoluciona a lo largo del proceso.