La creación en el cine documental es un proceso continuo y abierto en cada una de las fases. Con la reescritura que se realiza en el montaje se cierra el corte final de la película, por lo que su importancia es decisiva. Al igual que en otros itinerarios, existen distintas prácticas y metodologías, dependiendo tanto del tipo de película como de los cineastas que las llevan a cabo. Así mismo, el montaje se complementa con los procesos de posproducción de la imagen y del sonido -color, gráfica, VFX, ambientación sonora, música, mezclas-, que deben añadir capas expresivas coherentes a la película, intensificando la propuesta estético-artística.
La escritura del guion en el cine documental finaliza en la sala de montaje. El material filmado o el archivo compilado se convierte en esta fase en un material único, que debe revelarse como nuevo para que terminemos de armar el film. Así, el visionado y la escucha del material, la reescritura paso a paso en la edición o el diálogo entre imágenes y sonidos permiten configurar distintas versiones de la película, que se van depurando con el tiempo. Sin duda, es un proceso laborioso y complicado el que nos conduce al corte final.
En este capítulo, la directora Lynne Sachs, las editoras Diana Toucedo y Sylvie Gadmer, y otros profesionales hablan sobre el proceso de montaje en el cine documental. Exploran cómo preparan y organizan el material, ya sea partiendo de un guión, construyendo secuencia a secuencia o trabajando con una estructura abierta que toma forma con el tiempo. La conversación aborda la interrelación entre imagen y sonido, el trabajo con material de archivo, el color y los gráficos, y cómo saber cuándo la película está terminada. A través de sus experiencias, comparten cómo el feedback de colaboradores y productores les ayuda a encontrar el camino hacia el corte final.
Durante la postproducción, el montaje de imagen se amplía en distintos niveles. La segunda fase del diseño fotográfico implica la corrección de color y el etalonaje, donde la luz y el color interactúan como elementos estéticos para reforzar el mensaje de la película. Del mismo modo, los elementos gráficos y el uso de efectos visuales (VFX) deben potenciar la expresividad de la obra sin distorsionarla. Al igual que con la imagen, la segunda fase del diseño sonoro se cierra con la postproducción, incluyendo el ambiente sonoro, la interpretación de la voz y el uso de una banda sonora musical o efectos de sonido para enriquecer el trabajo de montaje. Finalmente, las mezclas aportan la sutileza de los planos o capas sonoras, así como la dimensión sensorial de la película.
En este capítulo, la directora de foto Lara Vilanova, las directoras Aïcha Boro y Messaline Revardy, y otros profesionales hablan sobre las etapas finales de la postproducción en el cine documental. Exploran la toma de decisiones y cómo la colaboración entre directores, directores de fotografía y coloristas da forma a la estética visual.