En el cine que trabaja con la realidad, la escritura es un proceso continuo y tan imprescindible como en la ficción. No obstante, tiene sus particularidades y, como sucede en general con el proceso creativo de cada película, existen variadas formas de abordar la escritura, y en consecuencia, de elaborar el guion de un documental. Una tentativa de metodología de escritura partirá de la identificación de la motivación o semilla que genera la idea, la investigación en profundidad del objeto de la película y de la adopción de un punto de vista. Todos ellos son pasos necesarios para pensar en el dispositivo desde el que construir la película. A partir de este punto, se plantea el guion, narrativa y formalmente, teniendo en cuenta las cuestiones ética involucradas en la representación de la realidad.
El proceso de creación de un documental comienza con la identificación de una idea poderosa que resuena con el cineasta. Esta idea singular se reconoce por su capacidad de provocar una respuesta emocional y un impacto significativo en el autor. La película surge de una variedad de fuentes: una persona, un acontecimiento, un hallazgo o una reflexión. La motivación para transformar esta idea en una película puede ser personal, creativa o política, impulsando al cineasta a compartir su visión única del mundo con los espectadores.En este capítulo, directores como Nicolas Philibert y María Elorza analizan cómo los documentales nacen de una idea poderosa que resuena emocionalmente con el cineasta. Exploran las distintas fuentes de las que surgen las ideas, ya sea una persona, un acontecimiento, un descubrimiento o una reflexión, y las motivaciones personales, creativas o políticas que llevan a los cineastas a transformar estas ideas en películas y compartir su visión con el público.
Todo documental es una investigación, un viaje en el que exploramos un lugar desconocido, geográfico y/o humano, en el que hay que sumergirse para encontrar la mejor manera de contar esa historia. En este punto, el cineasta se abre al mundo real para acercarse a las personas con las que trabajará en su película, en quienes reconocerá a los personajes de la historia. Al mismo tiempo, inicia un estudio exhaustivo del tema a desarrollar y la búsqueda de referencias estéticas para encontrar una mirada única y coherente.
En este capítulo, el mentor Mikael Opstrup, la cineasta Lynne Sachs y otros exploran las primeras etapas de la creación documental. Analizan cómo reconocer los personajes y espacios que darán vida a una película, el papel de la investigación en la definición tanto del contenido como de las decisiones estéticas, y cómo el punto de vista del cineasta se desarrolla y evoluciona a lo largo del proceso.
El encuentro con el punto de vista es un paso fundamental en la construcción de un documental. Sin duda, parte de un ser político en el mundo que servirá de brújula para tomar las decisiones que definirán el proceso creativo de la película. A partir de aquí, podemos definir una metodología concreta y un dispositivo que ayudará a desarrollar los recursos expresivos, narrativos, visuales y sonoros.En este capítulo, cineastas como Aïcha Boro, Tana Gilbert y Emilio Fonseca analizan cómo su postura ideológica e identidad dan forma a su punto de vista e influyen en lo que filman. Exploran su metodología, ya sea consistente en todos sus proyectos o única para cada película, y comparten ejemplos de los dispositivos narrativos y expresivos que enmarcan su trabajo.
La última etapa de este itinerario puede implicar el desarrollo de un guión preliminar que permita al cineasta afrontar el rodaje y el montaje de su obra. En él se concreta la estructura de la película, se trabaja con los personajes identificando sus características relevantes, y se desarrollan los recursos expresivos a utilizar. La escritura en este punto se realiza siempre teniendo en cuenta las cuestiones éticas implícitas en la película, que condicionarán la elección de las claves estilísticas y formales.
En este capítulo, directores como Andrés Duque y Lea Glob analizan cómo abordan la escritura y la estructuración de sus documentales. Exploran la planificación de estructuras narrativas, el trabajo con los personajes y las decisiones sobre qué incluir o dejar fuera. La conversación aborda las consideraciones éticas en el cine, incluida la relación entre el cineasta, los personajes y el público.